Ilustración: ‘Gabrielle’ - Olga Levchenco |
Levitando en oleada blancuzca Bajo atmósfera |
Nota: imagen
no recomendable
para menores.

Nada existía esa tarde de lluvia
más que el cansancio suburbano del regreso
y dos miradas.
Solitarias jadeaban
cada gota en el andén,
intentando evitar
el diluvio exponencial de las libidos.
Enfrentando el cosquilleo
entre las piernas,
sonrojados los semblantes,
el aviso del tren ya cercano
aceleraba los ritmos cardíacos
y pélvicos…
Y había un labio a medio morder,
una tarde seria que se iba
y un candente acero erguido…
No hubo movimiento alguno
más que el de aquellos acercándose a esperar
ese instante interminable
en que el transporte detuvo su camino…,
y una gota de lluvia corría
y un caudal de fluidos desbordaba
y una lágrima de placer dolía.


Y aún sabiendo
que esta lágrima
oculta el breve secreto
de mordiscos fugaces
en tarde de casualidades
no importan los destiempos,
los amores reclusos,
las distancias…
Que una vez más derramaría
claras ganas de tenerte;
pletóricos
fluidos
maduros,
almíbares adolescentes…
Vertiginosa pasión
de nuestros cuerpos rusientes…
Por desnudarte a escondidas
detrás de esa gota ardiente…
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Escóltame intrigante |
Naturalmente
podrías acabarme
en la Boca,
en el coche
en la boca
esta noche
de garcha
y nata,
de guascas sagradas
y vacas merengadas
o en el culo
-tazón estrecho
de esperma
de los dioses-
o
naturalmente
esperar mi regreso
de la Boca
acabada
en la boca
esta noche
de garcha,
nata
y culo
felizmente
reventado
en un coche.


Ver también Una banana…

Tu verga,
briosa escupidora de relinchos,
calva extenuante de las madrigueras,
faro de todas mis noches…
Mi culo,
suprema ruptura arrebolada
que te busca,
furiosa entrega de mi ello
al arrebato universal…
Tu verga pagana,
mi culo glotón.
Tu verga nene, y mi culo,
conformación etérea
e inflamada de las bestias,
trasposición soberbia en las penumbras;
mi culo, nene,
ay nene,
que
amordaza
y lustra
tu verga…

Se amaban entre clicks
a la hora convenida de antemano.
Los teclados suspiraban
irremediablemente.
Enviaban sufridas historias personales,
chistecitos
e interesantes observaciones
sobre el mundo y la humanidad…
Ella,
de fresca mirada,
madura,
separada
y expectante…
Él,
de buena presencia,
ingresos aceptables,
y serias intenciones…
Extensos mails de amor.
Correspondencia esperada.
Horas de lectura solitaria
frente al monitor
y
un tremendo,
mutuo
y
agonizante
sufrimiento
infame.
Hoy amor mientras te espero,
no estoy sola.
Pueblan la cama extrañas personas…
Sexópatas juglares de los colchones…
Machos y hembras…
Templan mi cuerpo encendido
adhiriéndome sus zonas erógenas
para que los bese
bajo las sábanas.
Me excitan con sus sombras erectas
y voy lamiéndolos
una
por
uno.
Hoy amor, me inspiran los fantasmas
copulantes…
Orgías de pensamientos se suceden
y aparecen millones queriendo complacerme.
Hoy me entrego al tacto etéreo
de todas las manos
y la mía:
cinco miembros duros,
testigos celosos de mis fantasías nocturnas
penentrándome de a uno.
Penetrando juntos.
Friccionan mi hendidura varias lenguas,
y me besan como nadie
y arremeten
emanaciones
ectoplásmicas
salvajes
dentro mío.
Y los dejo…
Hoy amor,
volvé sátiro de leche,
pija espectral,
lengua gimiente
para que duerma
o
simplemente,
no regreses…

Tags: poesia erotica

















